Leticia Amazonas, mi experiencia de viaje a la selva de Colombia

En esta historia de viaje te voy a hablar de uno de esas aventuras que marcan por la cercanía con la naturaleza en Leticia Colombia. La Amazonía es una fuerza natural viviente y eso se sintió desde nuestra llegada. Un viaje con nombre de mujer, pues la capital del Amazonas colombiano se llama Leticia. Aunque este viaje fue planeado a último minuto, pude disfrutar plenamente y corregir sobre el camino algunos errores de novato, sobre todo del contacto con la fauna y la flora. En este primer escrito te cuento mi primer día de viaje a Leticia Amazonas y sus alrededores. Te hablo del hotel, de las excursiones, cómo llegar, vivencias y experiencias…te lo cuento todo con algunos consejos para que evites los sinsabores que yo experimenté.

🐒  VIAJE AL AMAZONAS : Leticia entre Colombia, Perú y Brasil

Llegar a Leticia Amazonas bajo la lluvia tropical

Después de dos horas de vuelo, mientras el avión empezaba el descenso, por la ventanilla apareció la imagen de una espesa selva. Desde el cielo, la Amazonía se ve como una extensa llanura tupida de árboles de varios tonos de verdes y adornada con un velo de nubes. Desde abajo, y al salir de la aeronave, una bocanada de aire caliente húmedo se me pegó a la piel y nunca me abandonó durante todo el viaje.

Selva amazónica en Leticia Colombia

Acababa de llover y un sol picante levantaba una humedad insoportable muy típica de principios de febrero. Apenas tuve tiempo de subir al taxi, para sentir la lluvia tropical caer en gotas gigantes, veloces y estruendosas sobre el vehículo.

El concierto de aguacero nos acompañó durante todo el trayecto hasta el centro de la ciudad de Leticia.

Aristofennes

El taxista me preguntó que a qué hotel y le dije que no tenía ninguna reservación. Cuando viajo fuera de temporada alta, suelo dar libre albedrío a la suerte de encontrar directamente un hotel en el lugar sin necesidad de torturarme a comparar en internet antes del viaje. Me bajé del taxi y solo bastó caminar dos cuadras para encontrar tres hoteles que parecían lo que buscaba. Como siempre, entro y veo las habitaciones, pido el precio y comparo. Al final opté por el Hotel Santa Helena, que tenía piscina y una especie de patio interior. Me pareció que estaba más acorde con el hecho de estar en el Amazonas, pues tenía un jardincito.

Hotel Santa Helena Leticia Amazonas

Primeras visitas en leticia Amazonas Colombia

Una vez la maleta descargada en el hotel y después de una ducha que me refrescara de la humedad, salí a caminar por las calles aún tupidas de charcos.

El sol volvió más abrasador que antes. Luego entendería que en el trópico amazónico, el clima se divierte a jugar entre un sol quemante y aguaceros estruendosos a lo largo del día. Lo primero fue ir a almorzar. Para ello llegué por casualidad al restaurante Tierras Amazónicas, en el casco urbano. Este restaurante posee una decoración bastante regional, con utensilios, imágenes de pueblos indígenas y de animales de la zona. Los platos eran variados con una propuesta de comida local como pescados de río. En general estaba bien sin ser excepcional.

Aguacero tropical en región amazónica Leticia
Restaurante Tierras Amazónicas Leticia Amazonas Colombia

Para la digestión buscamos caminar por la ciudad, llegando a las concurridas calles alrededor de la plaza de mercado. Es sorprendente ver la riqueza de los productos naturales expuestos en las pequeñas casetas. Frutas y legumbres exóticas que en su gran parte yo nunca había visto. Al ingresar al recinto de la plaza, la variedad de pescados y de productos es insolente. Como punto comercial importante de esta parte fronteriza entre Colombia, Brasil y Perú, el vaivén de productos es incesante. El mercado queda cerca al río, lo que hace que el transporte fluvial de productos sea el de predilección.

Mercado de frutas y legumbres ciudad de Leticia Amazonas

Navegar el río Amazonas

Si bien la selva amazónica y las especies que en ella habitan sean los casi protagonistas, el río Amazonas es la columna vertebral de este bio-ecosistema vital para la humanidad.

Para mi era muy importante acercarme a ver con mis propios ojos, esas aguas turbias que tantas historias y leyendas contadas en cuentos y en películas. Cuando llegamos a las orillas del río, lo primero fue decirme: esto es todo ? Éste es el gran río del que se habla? Lo vi pequeño y estrecho ! (sigo hablando del río) En realidad lo que tenía frente a mis ojos era simplemente un brazo derivado del gran río. Un pescador me explicó que las aguas del gran Amazonas son tan vivas y caprichosas, que su caudal está en constante movimiento. Cada año con los periodos de lluvia el afluente cambia de forma y sus bordes se desplazan.

Puerto embarcadero en el río Amazonas Leticia Colombia

No veía el momento de subirme a una de esas embarcaciones temerarias que diario surcan las aguas intrépidas y navegar hasta lo profundo de la selva.

Aristofennes

Las excursiones a la selva en el Amazonas

Precisamente, con ese anhelo de descubrir lo que La Amazonia tenía para mí, aproveché el paseo por la ciudad para empezar a descifrar los diferentes opciones con agencias de viajes. Alguien me dijo antes de viajar a Leticia Amazonas, que la viajara con mucho respeto. Ni las aguas del río Amazonas ni la selva que lo acompaña se deben visitar con irreverencia.

Cada vez que viajo a Colombia, mi costumbre es la de visitar personalmente varias agencias de viajes buscando el feeling y el precio. Yo no tenía muy claro que había para visitar en Leticia Amazonas, pero me daba la impresión que todos proponían el mismo plan de excursiones. Al final me dije que si tenía que pasar por los lugares «típicos» pues…a resignarme. Así que contraté una excursión pero privada, pues nada peor que me lleven arreado y con afanes cuando es un grupo. De esta manera si algo no me gustaba podría pedir que cambiaramos de actividad. En general suelo descubrir los lugares por mi cuenta sin ninguna agencia como lo hice en Myanmar, pero en en Leticia no es aconsejable. La historia completa de la excursión al Amazonas se las cuento en otro post pues hay bastante tela para cortar.

Viaje a Leticia Amazonas en Colombia

Biblioteca y museo Etnográfico de Leticia

Seguí recorriendo, caminando y disfrutando de la tardecita que empezaba a caer. Feliz con mi reserva para el otro día, decidí visitar la biblioteca y museo etnográfico de Leticia. Una casona que ustedes no van a pasar por alto, con su fachada fucsia que me recuerda los coloridos frentes de Cartagena de Indias y que invitan a ingresar. Este museo hace parte de la red nacional del Banco de La República de Colombia, su entrada es gratuita. La visita dura entre 1 y 2 horas y en ella se puede apreciar el pasado, presente y futuro si se puede decir de los pueblos y las culturas conformantes de esta gran región.

Biblioteca museo etnográfico en Leticia Amazonas

El parque principal de Leticia (aka parque de los loros)

Al salir del museo etnográfico, un estruendosa algarabía me llamó la atención. Al acercarme al parque central de Leticia, entendí lo inimaginable. Cientos o miles de loros pequeños revoloteaban sobre la ciudad para aterrizar en alguno de los tantos árboles del parque para allí pasar la noche. El espectáculo es de otro mundo, entre el ruido y la cantidad de aves que llegan.

Aprovecho para decir que el parque Santander, el parque central de Leticia tiene una magia especial. El ambiente estaba cargado de buenas energías, entre los loros, las lagunas llenas de plantas acuáticas, la iglesia y los varios artistas callejeros que como los loros daban su espectáculo. Sin contar con los varios puestos de comida y de bebidas en la calle y los habitantes de Leticia que vienen a comer o a beber algo en las banquetas del parque.

Parque Santander viaje a Leticia Amazonas

Me entraron deseos de buscar un punto que tuviese una terraza para apreciar el lugar desde las alturas. Complicado! Leticia es una ciudad pequeña sin muchas edificaciones altas. El único lugar que parecía prestarse era el campanario de la iglesia central. Así que terminé tocando a la puerta de la sacristía y preguntando sin pena si podía subir para ver el parque. El seminarista que me abrió no supo qué responderme y llamó al sacerdote que me invitó a pasar dejando una ofrenda a la iglesia. Llegué justo a tiempo para apreciar de una forma privilegiada el llegar de los loros en pleno atardecer. Un momento completamente insólito.

Loros o pericos en parque de los loros Leticia Amazonia

Al caer la noche los mosquitos llegaron para saludarme, así que decidí volver al hotel y prepararme para las excursiones del otro día. Con este primer día en Leticia Amazonas, esta aventura prometía estar cargada de momentos de naturaleza inolvidables.

Consejos para viajar a Leticia en Colombia:

Escribir sobre mi aventura en un solo post sería interminable y a lo mejor abrumador. Por eso decido dividir los 4 días y tres noches que pasamos en el lugar en tres artículos de blog. En cada uno les daré aún más detalles sobre las preguntas frecuentes que surgen en un viaje como estos.

A continuación algunas recomendaciones personales e información sobre viajar a Leticia en Colombia:

Cómo llegar a Leticia Amazonas en Colombia ?

Tengo que empezar con el hecho de que a Leticia no se llega tan fácil como a otros destinos. La jungla es una barrera natural que ha impedido la construcción de carreteras. Y conociendo lo depredador que es el ser humano, a lo mejor sea mejor que no haya carretera. Actualmente existen entonces dos vías de acceso. Una es por aire desde Bogotá o desde Villavicencio en un vuelo que dura aproximadamente dos horas. Al día de hoy tres empresas realizan los vuelos : Avianca, Latam y Viva.

La otra opción es por vía fluvial, ya sea desde Iquitos en Perú o desde Manaos en Brasil. Los trayectos por el río Amazonas suelen ser largos y con un confort mínimo a tener en cuenta. Aunque debo confesar que a mí me encantaría navegar el gran Amazonas.

Aeropuerto al llegar a Leticia Amazonas Colombia

Qué hacer en Leticia, qué actividades y sitios visitar ?

Visita Tabatinga Brasil

Leticia es una capital de departamento relativamente pequeña. La ciudad se recorre facil y rapidamente. No obstante, las actividades y sitios a visitar pueden ser numerosas y dependen de los gustos y de las afinidades de cada quién y la manera de viajar. Ornitología con avistamientos de aves, visita de poblados y comunidades, dormir en la selva, etc, la oferta puede ser amplia. Personalmente, no les voy a hablar de lugares que no visité, así que les comparto las actividades que hice:


  • Catedral de Nuestra Señora de la Paz : vayan en la tarde y pidan subir al campanario para ver los loros llegar por cientos. 
  • Parque Santander : es el parque central de la ciudad, personalmente me gustó mucho el ambiente con sus ventorrillos y los artistas callejeros.
  • Biblioteca y Museo Etnográfico de Leticia : lugar reciente en donde se conoce más a fondo las diferentes culturas humanas y naturales del Amazonas.
  • Parque Ecológico Mundo Amazónico : aunque no hablo de este parque durante este artículo, visité el lugar en el último día del periplo y antes del vuelo de regreso. Sin ser excepcional, el lugar es interesante para las familias pues proponen visitas didácticas para entender la fauna, la flora y las tradiciones amazónicas. Posee un acuario y una gran variedad de especies nativas. Igualmente tiene un restaurante. La visita la pueden hacer en medio día. 
  • Excursión a la selva : éste es el punto delicado de todo lo que se quiere hacer en la selva. En general, las diferentes agencias de viaje proponen las mismas excursiones o tour. Estas actividades pueden implicar actividades que no se ajustan a mi manera de viajar, pues no tienen en cuenta el respeto de los animales. En mi caso, el primer día decidí parar lo que llevaba del tour y negocié con la agencia que me llevaran a dormir a la selva donde una familia. Les aseguro que eso cambió radicalmente nuestro viaje. Pudimos observar la verdadera selva y los animales los íbamos descubriendo en su hábitat natural. Es lo que les aconsejo fuertemente para que nosotros como turistas y ellos como propuesta de turismo, entendamos que los animales deben dejarse tranquilos en su hábitat natural. En mi caso viajé con una agencia que no me ha dado respuesta para ser recomendada en este blog. En general me gustó trato y supieron adaptarse. Recientemente me recomendaron otra agencia que espero probar luego de otro viaje a leticia. Este agencia es : Amazon Colombia Travels :  la pueden contactar en su Whats App : 0057 318 7950825, correo electrónico : amazoncolombiatravels@gmail.com, Instagram : @amazonastravels
  • Visitar Tabatinga (Brasil) : Leticia comparte frontera terrestre con la ciudad de Tabatinga en Brasil. Bastante comercial, se puede pasar la frontera y visitar almacenes, mercado y recorrer la ciudad. 

Pero también caímos en las propuestas para el turismo de masa y me parece sincero contarles lo que no me gustó. A ustedes de hacerse una idea de lo que quieren cómo viaje. 

  • Visita de la isla de los micos : si bien el lugar nació de una idea de conservación, a mi humilde parecer me parece un lugar de exhibición animal que no merece la pena ser visitado. Los primates que allí viven son alimentados a medida que llegan los turistas y terminan incitados a subir sobre los visitantes para recuperar la comida. Después de caer en la trampa del turismo masificado, me sentì bastante mal posando artificialmente con los micos. Ahora me da verguenza decir que fui. 
  • Puerto Alegría (Perú) : dentro del mismo orden de idea que la isla de los micos, este puerto turísticos se encuentra en la orilla peruana del Amazonas. Allí tienen varias especies animales que recuperaron heridas o huérfanas según ellos. Hasta ahí todo bien. El solo problema es que igualmente permiten que los animales sean tocados y cargados por los viajeros para tomarse la foto. Me pareció como un circo en donde los animales no se respetan. En mi caso fue la gota que desbordó la copa y le dije al guía que eso no era lo que buscaba. Nos devolvimos a Leticia y reorganizamos mejor para el otro día. 

Dónde dormir en un viaje a Leticia Amazonas ?

Me gustaría haber dormido en varios hoteles para recomendarles como hago en otros países o lugares visitados. En la época en la que fui a Leticia mis ahorros viajeros no eran los suficientes para pagarme un «gran hotel». Pero los pequeños hoteles también merecen ser considerados. En mi caso pernocté en el Hotel Santa Helena, un pequeño establecimiento atendido por sus propietarios. Posee piscina, estaba limpio y fue una buena opción en relación calidad-precio.

Está ubicado en la calle 7 # 8 – 20 en pleno centro de la ciudad.


Así termina este primer artículo de blog sobre mi viaje a Leticia Amazonas. No duden en dejar un comentario si tienen preguntas o dudas. Espero publicar rápidamente los otros recuentos. Yo deseo volver al Amazonas pronto y poder vivir otras experiencias para contarles.

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