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Reflexiones de otoño

El otoño me pone melancólico y meditabundo. Normal, el otoño es para eso. Una época para recordar que nuestras vidas dependen sin escapatoria del ritmo de la naturaleza. Que somos oscilantes y sujetos al cambio. Los otoños me impregnan de reflexiones y de calma; pues no todo en la vida es jolgorio ni euforia. Tengo la impresión escribiendo estas tres líneas, que le encontré el meollo al otoño.

Ahora comprendo mejor porqué las hojas se caen.

Colores de otoño en Francia (Europa) Colores de otoño en Francia (Europa)

Superficialidad

Suelo caminar por los mismos lugares cercanos a mi casa, aprovechando el privilegio de vivir en el campo. Me agrada el silencio y me impresiona la capacidad de cambio del paisaje. Cuando los campos florecidos del verano, se transforman en tapetes amarillentos de hojas inertes. Saber que la belleza redundante de lo natural es superficial. Que en el fondo los bonitos árboles floridos, son solo troncos adornados para atraer la atención. Igual que el ser humano.

Me gustan los tiempos neutros que inspiran reflexiones. Sentarme debajo de un árbol, viendo en el agua el reflejo ocre de la realidad. De poder ensimismarme y retrasar el objetivo banal de esta bonita vida.

Reflexiones y fotografía del paisaje en otoño Reflexiones y fotografía del paisaje en otoño

Viendo el paisaje marchito y desganado del otoño, me pareció verme en un espejo un domingo gris; sin ganas de bañarme, ni de salir, ni de huevos tibios. Ese letargo necesario que nos recuerda lo frágiles que somos y lo fuertes que hemos sido. Olvidar de paso lo que hace daño, cuestión de dejar de percibir las risas hipócritas de quienes juran lo imposible. De darme cuenta que no soy ni más pequeño ni más grande que nadie. De dejar de compararme y entender que el único responsable de lo que viva o deje de vivir soy yo mismo. De no olvidar asomarme de vez en cuando en el lago de mi vida, para darme cuenta que al igual que las plantas en otoño, parezco muerto pero estoy vivo. De aceptar que lo que me ha hecho daño me ha fortalecido, y que las malas experiencias eran necesarias. Sin ellas, no estaría donde estoy y no sería quien soy. El trayecto recorrido por maluco que sea es inmodificable, en cambio el presente y el futuro son aún flexibles.

Paisaje de otoño en las montañas de Francia Paisaje de otoño en las montañas de Francia

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Viajes y reflexiones

La vida es un gran viaje, eso no tiene discusión. Andamos buscando el hueco donde meternos y de refugiarnos quién sabe de qué. La existencia es también como un viaje paranoico emocionante.  Pensamos que los bonitos paisajes son los mejores y es mentira. Las playas paradisiacas y los campos llenos de flores no nos harán más felices. No saben como me siento de bien viendo la niebla a través de mi ventana. Viendo las cerezas que resisten al cambio y que se aferran a lo imposible. A veces solo busco observar los diminutos champiñones del otoño, que son reyes de la ausencia de las flores.

Fotografía de cerezas en otoño Fotografía de cerezas en otoño

Saber dejar por un momento esa maldita costumbre de imaginar, que mi utopía personal está en otra parte. A veces lo que tanto buscamos está justo enfrente de nosotros.

Entonces al igual que la naturaleza en otoño, mis momentos grises son periodos de introspección y de preparación para lo que se viene. De alivianarme de tanta hoja podrida y de callar los micos mentales de la inconciencia. De saber valorar lo que soy, lo que no soy y de afirmar lo que nunca seré.

 

  Aristofennes

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About Aristofennes

Con alma de aventurero, viajar hace parte de mi estilo de vida. Descubrir el mundo permite de descubrirme a mí mismo. Amante de la fotografía y de la videografía de viajes. Soñador y sensible al mundo.

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